Si vas a ir por primera vez a Angola a vender tu producto, no faltarán malas referencias hacia el país y gente que te diga que vayas con cuidado con esto, con aquello y con lo de más allá. Tampoco ayuda la propaganda que los medios de comunicación ofrecen, pues buscan audiencia y saben que lo más espectacular y rentable que se puede contar sobre este país es su pasado y su peor cara: guerras, golpes de estado, corrupción, caos y desastre. Pues vale.
Ese enfoque es legítimo, pero no aporta nada positivo. Porque en lugar de animarte a visitar el país, te echa para atrás. Y entonces el negocio se queda sin hacer.
Después de viajar por trabajo varias veces, te voy a dar mi humilde punto de vista: toda empresa española debería dar una oportunidad a este mercado. Te lo explico en los 8 puntos del final.
Lo primero que hay que comprender es que Angola tiene una dependencia muy fuerte de las divisas procedentes del petróleo, lo cual no ayuda. Las fluctuaciones en el precio del barril tienen un gran impacto en la economía, además de que ese caudal de ingresos no se dedica a desarrollar el país como debería y su potencial se queda sin aprovechar. Ahí surgen oportunidades para la empresa privada, pues hay muchas necesidades que cubrir.
A nivel agrícola, por ejemplo, Angola podría ser una bestia… y no lo es. Tiene una gran superficie de terreno fértil que está olvidada. Falta maquinaria. Falta tecnología. Falta energía. Falta de todo. Faltan medios para dar valor añadido a los productos: haciendo zumos. Haciendo conservas. Envasando. Enlatando. En resumen, procesando los frutos de la tierra para poder exportarlos y generar nuevas divisas que tanta falta le hacen al país, amén de generar puestos de trabajo y dar una esperanza de prosperidad a su población. Y aplíquese lo mismo a la minería, a la ganadería, a la pesca, al turismo, etc…
El epicentro del país es su capital. Todas las decisiones importantes se toman allí y es a donde migra todo el mundo en busca de oportunidades, hasta haber convertido a Luanda en una megaurbe con 10 millones de habitantes censados y un tráfico en las afueras “con oportunidades de mejora”, diciéndolo suavemente. Rara vez te tocará ir por motivos profesionales a ciudades como Benguela, Lubango o Huambo, a no ser que tengas que implementar algún proyecto sobre el terreno. A nivel de negocios, para el 99% de las empresas, Luanda es todo.

Rua da Missao, Luanda
Sin embargo, se puede tener un enfoque de Angola que también contenga aspectos positivos:
1- Hay negocio. En Luanda hay polígonos industriales con empresas que producen e importan y que tienen ganas de crecer. La comunicación va a ser muy fácil, porque los angoleños prefieren que la conversación sea en «portuñol» antes que en inglés y os vais a entender muy fácilmente. Y si al final las 2 partes ven posibilidad de business, enseguida aparecen soluciones para superar los obstáculos que te pone la idiosincrasia del país.
2- Hay una clase media que consume. Sorpresa, no todo el mundo vive en chabolas. Hay innumerables supermercados y centros comerciales exactamente iguales que los europeos:

Shopping Mall en Morro Bento

Sección de Vinos y licores. Desde luego, no cabe duda de que en este país se bebe.
3- Hay proyectos importantes en marcha, como el Lobito Corridor y lo que quieren hacer en Mussulo, que básicamente es convertirlo en Miami Beach. No hay que perderlos de vista.
4- En mi opinión, el indicador clave por el que la empresa española tiene que lanzarse en plancha a por este mercado: los portugueses triunfan. Si ellos pueden, los españoles también.
5- Angola es un país de 37 millones de habitantes que en la práctica no necesita que hables inglés, pues ya te entienden solo con hablar despacio en castellano. Esa es mi experiencia. Personalmente, lo veo como un mercado similar a los de Latam, tipo Perú o Colombia pero con sus particularidades.
6- Luanda tiene una parte agradable. Puedes pasear por la bahía (foto). Existen Hoteles buenos para alojarse: Tropico. Epic Sana. Presidente. Dispone de restaurantes geniales de todo tipo, incluyendo rodizios brasileños donde comer picaña.

7- ¿Inseguridad? aplicando el sentido común, nunca me ha ocurrido nada. Para ir a las visitas alquilo un coche con chófer por 90€/día. Por la noche, no salgo o voy en taxi. Durante el día, andando por la calle normalmente, a veces me han venido niños a pedir dinero pero nunca he sentido peligro. También hay que decir que como soy feo, la gente se me acerca poco hasta para atracarme. Si tú eres guap@, no sé como te irá.
8- El viaje es sencillo. También es un aspecto relevante. Hay vuelos vía Lisboa y no hace falta visado desde hace unos meses. Una vez allí, todo está en Luanda.
Si quieres atacar el mercado angoleño, te puedo ayudar de diferentes formas: sergio@dutic.com

