Un poco de historia de este maravilloso país para empezar a entender su mercado:
Bo-Tswana es el país de los “Twsana”, que como todo el mundo sabe es el grupo étnico procedente de Sudáfrica que se desplazó a estas tierras a principios del siglo XIX durante de las guerras zulúes.
Después de innumerables conflictos con tribus de los países vecinos y con los colonizadores de raza blanca, en 1966 se independizaron de los británicos y fueron libres por fin. El día de la independencia llovió después de 2 años de sequía, lo cual parecía buen augurio. El agua es tan valiosa para ellos que su moneda se llama “Pula”, que significa “lluvia” en el idioma tswana.
En el momento de su independencia, eran el segundo país más pobre del mundo. Sólo Bangla Desh estaba peor. Sin embargo, a los pocos meses ocurrió algo que lo cambió todo: descubrieron que tenían diamantes. Parece que los buenos augurios tenían fundamento.
Y entonces ocurrió lo impensable: en lugar de robar todo, los gobernantes destinaron una gran parte de esos ingresos a educación, salud e infraestructuras. Resultado: el país creció a un promedio del 9% hasta el año 2000. A día hoy, dentro de que tiene sus cosas, Botsuana es un país con índices de democracia similares a los países de Europa del sur y con unos indicadores de percepción de la corrupción que van también en esa línea:

Cuando viajas al país y aterrizas en el microaeropuerto de Gaborone, que no es más grande que el de Zaragoza, en cuanto coges la maleta te das de bruces con la única tienda que hay en medio de la terminal: DE BEERS, que vende diamantes. Eso ya te da una pista de la economía del país.

En la misma terminal puedes sacar dinero del cajero, comprarte una SIM local y descargarte el über local, llamado Indrive, que va por subastas. Ofreces dinero y te aceptan el viaje si no eres un tacaño. No se puede decir que vaya bien del todo, pero en fin.
Lo que sorprende de Gaborone es que uno espera encontrarse un desastre tercermundista y resulta que parece que estés en EE. UU., Canadá o Australia: carreteras asfaltadas, edificios modernos, poca gente en la calle porque todo el mundo va en coche….

Quizá algunos edificios son demasiado grandes para la poca gente y el mucho espacio que hay en el país:

Una cosa que me gusta mucho del hemisferio sur son los árboles. Gaborone tiene rincones encantadores:

El contraste del suelo anaranjado con árboles tan bonitos genera en mí una intensa sensación de sosiego con la que hallo la paz interna, teletransportándome al Nirvana por momentos.
Tampoco faltan los centros comerciales, el detalle interesante para los export managers de productos de consumo es que no están llenos de expatriados sino de clase media local:

Fields Shopping Center. Como si estuvieras en Wisconsin.
Seguridad: se ve poca pobreza y nadie suele pedir dinero. Poco miedo.
Respecto a la economía, Botsuana es muy dependiente de la minería (diamantes y algo de cobre) y del Ecoturismo (safaris). El gobierno quiere diversificar la economía desarrollando la agricultura, la ganadería, la industria de transformación agroalimentaria… y la innovación. No en vano, dedica a I+D un 2% del presupuesto (España menos, el 1,5%), con algunos resultados notables:
* Desde 2009, la empresa Deaftronics desarrolla y comercializa audífonos económicos, recargables y alimentados por energía solar para comunidades rurales y desatendidas en África.
* En 2016, el Instituto de Investigación e Innovación Tecnológica de Botsuana (BITRI) desarrolló un kit de pruebas rápidas para la fiebre aftosa que permite realizar diagnósticos in situ.
* Botsuana participa en el proyecto internacional Square Kilometre Array (SKA) como parte del grupo de países africanos socios que contribuyen con la instalación de antenas para el radiotelescopio más grande y sensible del mundo, el cual tendrá sus núcleos en Sudáfrica y Australia. El proyecto busca desentrañar misterios del cosmos, como el origen de las galaxias y la energía oscura, y se espera que la construcción concluya en 2028
* El 19 de noviembre de 2021, los científicos laboratorio del VIH de Harvard de Botsuana (BHHRL) descubrieron por primera vez la variante Omicron del Covid-19, posteriormente designada B.1.1.529, convirtiéndose en el primer país del mundo en secuenciarla genómicamente.
* Biotech: hay una inversión constante en investigación para mejorar la genética animal del vacuno con el fin de optimizar la producción de carne nacional.
* El primer satélite de Botsuana, el BOTSAT-1, desarrollado por la Botswana International University of Science and Technology (BIUST) en colaboración con Dragonfly, se lanzó con éxito a bordo de la misión de viaje compartido Falcon 9-Transporter 13 de SpaceX el sábado 15 de marzo de 2025 desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg (EE. UU.) Dicho satélite cuenta con sensores hiperespectrales que recolectarán datos útiles para planificación agrícola y predicción de cosechas.
SI, HAS LEÍDO BIEN: BOTSUANA HA LANZADO UN SATÉLITE.

Así que, cuando pienses en Botsuana, recuerda que no es un país africano al uso y que está lleno de oportunidades. De eso ya se han dado cuenta los cataríes, que la semana pasada firmaron un acuerdo de inversión de 12.000 millones de dólares:

Con todo, este país tiene muchas cosas que mejorar, pero la gente se ve por lo general feliz y contenta. Incluso se podría decir que no tiene una mala opinión de sus políticos, pues ven que lo han hecho mucho mejor que en los países de alrededor. De hecho, hay un monumento en honor a los 3 fundadores del país que hay que ir a visitar siempre para presentar respetos:

En esta foto os ahorro que veáis mi cara, jaja.
Así pues, Botsuana es un país que sorprende cuando no estás advertido de lo que te vas a encontrar. Es un país extenso y muy poco poblado (sólo 2 millones de habitantes) pero que gusta a todo el que va porque es bonito, alegre y próspero.
En breve escribiré un artículo con las oportunidades de negocio en Botsuana, mercado a tener en cuenta que muchas empresas pasan por alto. Si estás interesado en vender en este país: sergio@dutic.com

